Donde la velocidad se detiene para admirar: el arte sobre ruedas que toma el escenario
- Jaydee Turru

- 8 abr
- 2 Min. de lectura

Hay lugares donde el tiempo corre y otros donde se exhibe. El Concurso de Elegancia edición 38 irrumpe como uno de esos rituales donde la velocidad cede protagonismo a la estética, y los motores dejan de rugir para contar historias. Aquí no gana el más rápido, sino el más impecable. Más que autos, piezas de colección. Más que un evento, una declaración de estilo.
En una atmósfera que combina sofisticación, nostalgia y precisión, coleccionistas, curadores y apasionados del automovilismo se dan cita para rendir homenaje a verdaderas obras maestras sobre ruedas. 500 autos desde clásicos restaurados con devoción quirúrgica hasta piezas contemporáneas que redefinen el lujo, cada vehículo es una cápsula del tiempo que habla de diseño, innovación y carácter.

El espíritu del evento bebe de referentes internacionales como el Pebble Beach Concours d'Elegance, pero con una identidad propia que fusiona el legado automotriz con el estilo de vida mexicano. No es solo un escaparate, es un punto de encuentro donde convergen el arte, la ingeniería y la cultura donde se premia a ese coleccionista dedicado a permanecer apesar del tiempo.
Cada línea de carrocería, cada detalle cromado, cada interior perfectamente conservado, revela una narrativa: la evolución del automóvil como símbolo de estatus, pero también como expresión estética. Aquí, modelos de firmas legendarias como Ferrari, Rolls-Royce o Bugatti, Lamborghini, Mercedes Benz, Ford T, Chargers, Camaro, Mustang, Corvette, "no solo se exhiben, se contempla la historia del automóvil en un solo lugar" comentó Fernando Name, director del evento en entrevista exclusiva.
Pero el Concurso de Elegancia edición 38 va más allá del vehículo, es también un escenario social donde la experiencia se amplifica: gastronomía de alto nivel, música en vivo y una curaduría estética que convierte cada rincón en parte del espectáculo, expertos evaluaran varias categorías desde la autenticidad y estética de autos europeos y americanos.
Best of show: en este universo, la perfección no es aspiracional, es requisito. Y cada participante lo sabe: aquí no basta con llegar… hay que trascender por eso cada club escogerá a su mejor concursante para el pabellón de la excelencia donde de los 20 mejores serán escogidos el mejor americano y europeo.
Porque cuando el automóvil se convierte en arte, el destino deja de importar. Lo que queda es la huella, el detalle… y la elegancia.

















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