Valpanera: cuando la tradición italiana decide mirar hacia el futuro

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¿Qué sucede cuando una tierra que lleva más de medio siglo haciendo vino se encuentra con una generación que no quiere simplemente conservar la tradición, sino reinterpretarla?
La respuesta está en Valpanera.
En Friuli, al noreste de Italia, el vino forma parte de una historia que se escribe desde hace generaciones. Pero en este rincón cercano a Aquileia, una nueva página comenzó hace apenas tres años, cuando los primos Vittorio Macron y Luca Cigana adquirieron el proyecto con una idea muy clara: tomar el conocimiento acumulado por el territorio y llevarlo hacia una nueva manera de entender el vino.
No se trata de romper con el pasado. Se trata de conversar con él y quizá ahí se encuentre la verdadera personalidad de Valpanera: una bodega joven con raíces profundas.

Aquí, el territorio lo cuenta todo
Hay lugares donde el vino parece tener una memoria propia.
Valpanera se encuentra cerca de Aquileia, antigua ciudad romana fundada en 181 a.C., que durante siglos fue un importante centro militar, cultural y comercial. Hoy, sus extraordinarios mosaicos son uno de los grandes testimonios de aquel pasado.
También son parte de la identidad visual de Valpanera. Los mosaicos aparecen como una referencia gráfica que conecta la bodega con el territorio y recuerdan que cada botella nace de una geografía mucho más amplia que un viñedo: una historia, una cultura, una manera de vivir y una tradición agrícola. Friuli aporta el carácter. Valpanera busca darle una voz contemporánea.

Una generación marchando al frente
La nueva etapa de la bodega tiene rostro joven. Vittorio Macron dirige el área comercial, mientras que Luca Cigana está al frente de las operaciones de la bodega. A este equipo se incorporó el enólogo Nicola Biasi, reconocido en 2020 por Vinoway Italy como el mejor winemaker joven de Italia.
Tres perfiles, una misma visión. La apuesta es elaborar vinos que mantengan la personalidad de Friuli, pero que puedan hablarle también a un consumidor internacional. Vinos complejos, estructurados y con identidad, pero al mismo tiempo accesibles y que se disfruten.
Porque para Vittorio existe una prueba particularmente sencilla para saber si un vino cumple su propósito: que quien lo bebe quiera una segunda copa y esa frase dice mucho de la filosofía Valpanera.
No se trata de simplificar el vino hasta quitarle personalidad, se trata de conservar su complejidad sin convertirla en una barrera.

La tradición también puede ser sustentable
La mirada hacia el futuro de Valpanera no termina en el estilo de sus vinos. La bodega ha incorporado la sustentabilidad como parte de su modelo de producción y trabaja con la certificación Equalitas, orientada a promover prácticas responsables dentro de la industria vitivinícola.
Además, Valpanera elabora anualmente un reporte de sustentabilidad en el que documenta distintos aspectos de su operación, desde materiales utilizados en la elaboración y embotellado hasta condiciones laborales.
La búsqueda de soluciones más responsables también ha llevado a la bodega a establecer colaboraciones con empresas especializadas.
Entre ellas se encuentra Nomacorc, dedicada al desarrollo de soluciones de cierre para botellas a partir de materiales de origen vegetal y reciclables.
También está Krill Design, startup italiana que desarrolla nuevos materiales y productos utilizando residuos de frutas, entre ellos subproductos de naranja y uva. A esto se suma la instalación de un sistema fotovoltaico para aprovechar la energía solar en las operaciones de la bodega. En otras palabras: la innovación no solamente está dentro de la botella.
Cuatro vinos, cuatro maneras de conocer FRIULI
La llegada de Valpanera a México permitirá descubrir parte de esta filosofía a través de cuatro etiquetas que podrán degustarse mediante Gastrowine. Y aquí comienza otro viaje: el que ocurre en la copa.

ALBUM
Un blanco elaborado con Malvasia, Chardonnay y Riesling, en proporciones que pueden variar dependiendo de la añada. Es delicado y aromático, con presencia de pera y miel. La Malvasia y la Chardonnay aportan volumen y redondez, mientras que la Riesling incorpora la acidez necesaria para equilibrar el conjunto. Un vino que encuentra su fuerza precisamente en el diálogo entre sus variedades.

ATRUM
En el tinto aparecen Refosco dal Peduncolo Rosso, Cabernet Sauvignon y Merlot. En nariz se expresan notas especiadas y de frambuesa. En boca tiene volumen y peso, acompañados por recuerdos ahumados, tostados y de café. Es una interpretación donde las variedades internacionales conversan con una uva profundamente vinculada al territorio friulano.

ALMA
También construido a partir de Refosco dal Peduncolo Rosso, Cabernet Sauvignon y Merlot, Alma propone una expresión más intensa y estructurada. Regaliz, pimienta negra y eucalipto aparecen entre sus notas aromáticas, mientras la fruta del Cabernet aporta equilibrio.
Es un vino bien estructurado, con un final que recuerda al vinagre balsámico y que deja una personalidad persistente.

RIBOLLA GIALLA
La cuarta etiqueta lleva el nombre de una de las variedades emblemáticas de Friuli. Se trata de un espumoso extra seco, aromático, con notas cítricas y florales. En boca resulta equilibrado y expresivo, con un final largo y armonioso.
Una copa que permite acercarse a la identidad de la región desde una perspectiva fresca y contemporánea.
México: una mesa que despierta curiosidad
Hay una razón gastronómica detrás del interés de Valpanera por México. La cocina mexicana, con su diversidad, profundidad y capacidad para combinar sabores, texturas y tradiciones, representa un territorio particularmente atractivo para una bodega que busca dialogar con nuevas culturas gastronómicas. Vittorio Macron ha visitado México y ha tenido la oportunidad de enamorarse de las combinaciones que darán un nuevo origen a sus preciados vinos.



















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