top of page

Sussie 4: nostalgia, futurismo y el arte de seguir evolucionando

  • Foto del escritor: Gris Cruz
    Gris Cruz
  • hace 15 horas
  • 3 Min. de lectura

Imagen tomada de la web de Sussie 4, San Luis Potosí 2025

Monterrey, Nuevo León. Desde finales de los noventa, el productor tapatío César Gudiño, entendió algo que en México todavía parecía improbable: la música electrónica también podía sentirse profundamente emocional, cinematográfica y orgullosamente latina.

Mucho antes de que existiera la conversación sobre experiencias inmersivas, visuales o electrónica “orgánica”, Sussie 4 ya mezclaba house, guitarras, percusiones latinas y sensibilidad pop con una naturalidad que terminó marcando a toda una generación. Temas como On Time, Stars o Conciencia Latina no sólo hicieron bailar; también conectaron emocionalmente con miles de personas que encontraron en esas atmósferas una nueva forma de sentir la pista de baile.

Hoy, más de dos décadas después, César sigue moviéndose entre la nostalgia y la reinvención y quizá eso es lo más fascinante: Sussie 4 jamás se quedó atrapado en su propia historia.

“Para mí esto sigue siendo diversión”, comparte entre risas durante la conversación. “Me siento afortunado de hacer música y de seguir emocionándome con todo esto”.

Lejos de instalarse en la comodidad de los clásicos, el productor atraviesa una etapa particularmente creativa. Las recientes live sessions del proyecto no funcionan como un ejercicio nostálgico cualquiera; son una reinterpretación emocional del catálogo desde el presente. Versiones más largas, más orgánicas, más enfocadas al baile y también mucho más humanas.

“Quise mostrar cómo suenan hoy estas canciones para mí”, explica César. “No quería copiar la versión original. Me gusta revisitar las canciones y darles otra vida sin perder su esencia”.

Uno de los momentos más interesantes de esta nueva etapa llegó con la colaboración de Leonardo de Lozanne en “Remote Control”, una reinterpretación que transforma por completo la energía original del track. Para Gudiño, las colaboraciones funcionan únicamente cuando existe una conexión genuina entre ambas partes.

“Cuando alguien entiende el lenguaje de la propuesta y se siente cómodo ahí, todo se vuelve mágico”, cuenta. “Eso pasó también con León Larregui. Llegó al estudio, escuchó la canción y en unas horas todo había tomado forma”.

Pero detrás del sonido elegante y nostálgico de Sussie 4 también existe un productor obsesionado con el detalle sonoro. Durante la charla, César revela cómo el cine ha moldeado profundamente su manera de crear música y no habla precisamente de referencias obvias o contemporáneas.

“Star Wars me inspira muchísimo”, admite. “Toda esa estética vintage futurista, los sintetizadores análogos, los sonidos viejos mezclados con nuevas tecnologías… todo eso me lleva a un momento sónico muy específico”.

Las imágenes que describe parecen escenas de una película de ciencia ficción ochentera: luces neón, rayos láser, sintetizadores modulares y atmósferas espaciales que eventualmente terminan convirtiéndose en canciones. También menciona clásicos como Alien, dejando claro que su proceso creativo parte muchas veces de imágenes antes que de melodías y quizá ahí está precisamente el secreto de Sussie 4: hacer música electrónica que no sólo se escucha, sino que también se imagina.

En tiempos donde la música parece consumirse a velocidades brutales, César reflexiona con honestidad sobre cómo han cambiado las dinámicas de escucha.

“Antes la gente ponía un disco una y otra vez. Hoy una canción entra a un playlist y desaparece entre cientos más”, dice. “El verdadero reto ahora es lograr que alguien quiera volver a escuchar una canción”.

Aun así, lejos de sonar pesimista, el productor encuentra inspiración precisamente en ese vértigo contemporáneo. Habla de nuevos softwares, sintetizadores, colaboraciones intergeneracionales y hasta remixes con bandas jóvenes como Beta, proyectos que le permiten seguir explorando posibilidades sin abandonar su esencia.

Porque si algo queda claro después de escucharlo hablar durante más de veinte minutos es que César Gudiño sigue creando desde el mismo lugar que hace veinte años: la emoción.

“Siempre he querido que la música haga sentir algo”, afirma. “No sólo que haga bailar”.

Y mientras muchos proyectos sobreviven repitiendo fórmulas, Sussie 4 continúa persiguiendo algo más difícil: evolucionar sin perder el alma.



Comentarios


bottom of page