Ricardo Montaner: “El don de Dios”, una reflexión que va más allá de la música

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Imagen tomanda de las redes sociales del artista
CDMX | 30 de septiembre de 2026. Ricardo Montaner está de vuelta y lo hace con una gira cuyo nombre despierta preguntas, pero que, en palabras del propio cantautor, no anuncia el final de su carrera. El Último Regreso: Una vuelta más para que seas feliz representa su despedida de los grandes escenarios mexicanos en esta etapa, una serie de conciertos que lo llevará a Ciudad de México, Guadalajara, Aguascalientes y Monterrey, con un repertorio que recorrerá décadas de romanticismo y algunas sorpresas preparadas especialmente para sus seguidores.
El artista, que ha convertido canciones como “Tan enamorados”, “Me va a extrañar”, “Bésame” y “Déjame llorar” en parte de la banda sonora de distintas generaciones, atraviesa un momento que combina la celebración de su trayectoria con la inquietud de seguir creando. Así lo dejó ver durante su encuentro con medios, donde habló del éxito de “Para que seas feliz”, de sus nuevas colaboraciones y, sobre todo, de la importancia de reconocer la creatividad como un regalo que debe aprovecharse.
La reciente llegada de “Para que seas feliz” al primer lugar de distintas listas de popularidad lo sorprendió. Después de más de cuatro décadas de carrera, Montaner reconoce que no esperaba encontrarse nuevamente en la cima de los rankings, especialmente en un entorno donde buena parte de las posiciones están ocupadas por artistas jóvenes.
“Que la gente a través de sus pedidos en la radio te elija con una canción romántica… ¡Guau! Eso se vive demasiado rico”, expresó. El cantante recibió la noticia con orgullo, sorpresa y agradecimiento a Dios, pero también como una señal de que todavía tiene mucho por hacer. En sus palabras, el futuro continúa ofreciéndole más proyectos que recuerdos.
Esa mirada hacia adelante se conecta con una reflexión que compartió al hablar sobre las nuevas generaciones y el valor de sus propuestas musicales. Ante una pregunta sobre las diferencias entre artistas consolidados y talentos emergentes, Montaner sostuvo que la creatividad no debe medirse por el género, la edad o la popularidad de quien la expresa.
“Yo pienso que el proceso creativo, el género que sea, es un regalo divino”, afirmó. Para el cantautor, el arte no pierde su valor porque alguien no lo entienda o no conecte con él.
Comparó la experiencia con la de encontrarse frente a una obra en un museo: es posible estar ante una creación extraordinaria sin comprender todos sus códigos, pero eso no elimina su naturaleza artística.

Imagen tomanda de las redes sociales del artista
“El arte es indiscutible. La creatividad es indiscutible. Eso es un don de Dios”, dijo. Su mensaje fue claro: el talento no es motivo para mirar por encima del hombro a otros creadores, sino una oportunidad que debe ponerse en práctica. “Si Dios te dio eso, tienes que usarlo porque se vence, te lo quitan, se te escapa si no lo utilizas”, añadió.
La idea parece acompañar el momento artístico que vive. Montaner trabaja en una nueva etapa de sus canciones recientes, ahora con arreglos que dialogan con el regional mexicano, un género que considera capaz de convivir de manera natural con la balada romántica. En ese proceso creativo participa junto a compositores como Edgar Barrera, Horacio Palencia y La Tangalante, con quienes ha escrito varias canciones en encuentros realizados en República Dominicana y Punta Mita.
Entre los próximos lanzamientos destaca “Clases de Amor”, tema que Montaner compuso con estos colaboradores y que planea estrenar en enero, acompañado por dos artistas cuyos nombres todavía mantiene en reserva. Además, aseguró que tiene alrededor de diez canciones inéditas guardadas, material que alimenta sus planes para el futuro.
Aunque el título El Último Regreso podría interpretarse como un anuncio de retiro, el cantante explicó que la frase nace de la historia de una canción sobre una pareja que decide darse una última oportunidad. En su vida profesional, asegura, no contempla abandonar definitivamente la música. Recordó que hace algunos años se tomó una pausa de los escenarios, una etapa que disfrutó desde el punto de vista creativo, aunque también extrañó la experiencia de cantar frente al público.
“Yo no creo que eso suceda”, respondió al ser cuestionado sobre un posible retiro. Montaner considera que está en un periodo de plenitud y que todavía tiene motivos para continuar sobre el escenario.
Por eso, esta gira representa una despedida de los grandes recintos mexicanos dentro de esta etapa, no el cierre de su historia como intérprete y compositor.
Para los conciertos en México, el artista prepara un medley con canciones que ya no suelen aparecer en su repertorio habitual. La selección, adelantó, será una sorpresa tanto para el Auditorio Nacional como para las presentaciones de Guadalajara, Aguascalientes y Monterrey. Una manera de recuperar temas que también forman parte de la memoria de sus seguidores y de ofrecer una experiencia distinta en cada encuentro.
La relación de Montaner con México se remonta a finales de los años ochenta. El cantante recordó su primera aparición en el país, en Siempre en Domingo, y describió el cariño que ha recibido desde entonces como una constante.
“Siempre ha sido más lo que me llevo que lo que traigo”, comentó. Para él, el público mexicano ha abrazado sus canciones de una manera que trasciende la música y se convierte en un vínculo personal.
Ese lazo tendrá una nueva cita el 10 de noviembre en el Auditorio Nacional de Ciudad de México, el 11 en el Auditorio Telmex de Guadalajara, el 15 en el Foro de las Estrellas San Marcos de Aguascalientes y el 18 en la Arena Monterrey. La presentación capitalina será la última de esta etapa en el emblemático Auditorio Nacional, como parte de su despedida de los grandes escenarios mexicanos.
Mientras tanto, la gira continuará por Latinoamérica y Europa, y Montaner adelantó que en 2027 volverá a México como parte de una nueva serie de fechas por el continente. Su calendario confirma que, lejos de mirar únicamente hacia el pasado, el cantautor sigue apostando por nuevas canciones, colaboraciones y formas de acercarse a distintas audiencias.
En el centro de todo permanece una convicción que compartió durante la conferencia: la creatividad es un don que merece respeto, sin importar quién lo ejerza o qué género elija. Para Montaner, crear también significa mantenerse en movimiento, aprender de otros y seguir encontrando motivos para cantar.
Con El Último Regreso, el público mexicano tendrá una oportunidad especial de reencontrarse con una voz que ha acompañado historias de amor, rupturas y reconciliaciones. Una última vuelta por los grandes escenarios de esta etapa, pero con la promesa de que todavía quedan canciones por descubrir.





















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