Bahía de Banderas: cuando el surf se encuentra con el Día de Muertos

hace 20 horas
3 min de lectura

Esta mañana fue presentado el Festival Internacional Día de Muertos Bahía de Banderas 2026, una propuesta que encuentra su mayor personalidad en el encuentro de dos mundos aparentemente distintos: la profunda tradición mexicana de honrar a nuestros muertos y la cultura del surf que llegó a estas costas desde otras latitudes y encontró en Sayulita un territorio propio.
Del 29 de octubre al 2 de noviembre, Sayulita será la sede principal de una celebración que también llegará a Bucerías, San Pancho, San Juan de Abajo y Valle de Banderas, con altares, catrinas, desfiles, música, gastronomía, danza y expresiones artísticas pero, aquí hay algo más.
México recibe al surf y el surf encuentra a México

Durante la presentación, Carlos Javier Ávila Pedraza, director general de Gestión Social de Destinos de la Secretaría de Turismo federal, subrayó que el surf representa una oportunidad para diversificar la actividad turística y fortalecer las economías vinculadas con las comunidades costeras, especialmente durante temporadas que tradicionalmente tienen menor afluencia.
La apuesta, explicó, es aprovechar que el surf tiene condiciones favorables en México durante otoño e invierno para romper con la lógica de las temporadas altas y generar movimiento turístico alrededor de las comunidades y eso adquiere particular sentido en Bahía de Banderas, donde el surf ya forma parte de la identidad de Sayulita.
Sylvia Lorena Serafín González, directora del Fideicomiso de Promoción Turística de Nayarit, destacó precisamente esa dualidad: mantener viva una tradición mexicana con orgullo, alegría y respeto, pero incorporando una característica que distingue al destino: sus olas y su cultura surfista. El resultado es una celebración que no pretende separar las culturas, sino hacerlas convivir.
Una celebración que también se surfea
El gran encuentro deportivo será el Torneo Internacional de Surf Día de Muertos, que llegará a su tercera edición y se realizará del 29 de octubre al 1 de noviembre en Sayulita.
Habrá competencias de shortboard, longboard, SUP, bodyboard y para surf, además de una nueva categoría para perros. La bolsa de premios será cercana a los 500 mil pesos, con participación de atletas nacionales e internacionales.
Desde la perspectiva deportiva, la propuesta también encuentra terreno fértil. El director de Deportes de Bahía de Banderas, Ernesto Valdez, ha señalado que el municipio cuenta con atletas de alto nivel y que Bahía de Banderas es campeón nacional de surf dentro de las competencias de CONADE, mientras una parte importante de la selección de Nayarit está integrada por deportistas locales.
Es decir, el surf no está aquí solamente como espectáculo turístico: también forma parte de una comunidad deportiva que ya existe y que sigue creciendo.
Una idea que mira al mundo

Para Jesús Eduardo de los Santos Mendoza, director de Turismo de Bahía de Banderas, la fuerza del festival está justamente en esa combinación.
El funcionario explicó que se trata de un evento de nicho nacido de unir Día de Muertos y surf, una combinación que, de acuerdo con su planteamiento, no tiene un referente similar en México ni en otros destinos. La celebración tendrá como corazón a Sayulita, pero se extenderá por distintas localidades del municipio.
La apuesta, además, tiene una dimensión internacional, Bahía de Banderas forma parte de la World Surf Cities Network, y De los Santos Mendoza asumirá su presidencia, lo que abre una nueva ventana para proyectar al municipio y al surf mexicano en una red internacional de destinos vinculados con este deporte.
La promoción del festival contempla también acciones en Chile, Brasil, Portugal, Francia y España, además de intercambios deportivos con atletas de Bahía de Banderas en Ericeira, Portugal.
Cuando dos mundos encuentran una misma ola
El Día de Muertos pertenece a una de las expresiones culturales más profundas de México el surf, en cambio, llegó desde otras costas y encontró en el Pacífico mexicano una nueva casa quizá ahí esté la verdadera historia de este festival que hoy ambos se encuentran en Sayulita.
Catrinas frente al mar, altares junto a las tablas, cempasúchil entre las olas no se trata de convertir una tradición en espectáculo ni de importar una cultura para sustituir otra. Se trata de mostrar cómo un destino puede recibir al mundo y, al mismo tiempo, contarle quién es porque cuando una comunidad consigue que sus tradiciones dialoguen con nuevas expresiones culturales sin perder su esencia, el turismo deja de ser solamente una visita se convierte en un encuentro y en Bahía de Banderas, este otoño, ese encuentro llegará montado sobre una ola.



.png)














.png)
Comentarios