El Mundial terminó. Ahora comienza el verdadero partido para el turismo mexicano
- Jaydee Turru

- 27 jul
- 3 min de lectura

El silbatazo final del gran torneo internacional de fútbol marcó mucho más que el cierre de una competencia deportiva. Para la industria turística mexicana representó el inicio de una reflexión necesaria: ¿cómo convertir la visibilidad global del país en una estrategia permanente de crecimiento?
Ese fue el eje central del balance presentado por la Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras (ANCH) y la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles (AMHM), quienes analizaron el comportamiento de la hotelería durante junio de 2026, mes en que México fue escenario de una de las competencias deportivas más importantes del planeta.
Más allá de la ocupación hotelera
Si bien las expectativas de ocupación eran más altas, el consenso entre los líderes del sector es claro: el mayor legado del torneo no se mide únicamente en habitaciones vendidas, sino en la capacidad que México demostró para organizar, recibir y atender un evento de talla mundial.
"El principal legado del torneo va más allá de las cifras de unas cuantas semanas. La organización, la hospitalidad y el despliegue de seguridad mostraron al mundo un México capaz de recibir eventos globales. Ahora el reto es capitalizar esa buena imagen para atraer más visitantes en los próximos años", señaló Jorge Paoli Díaz, presidente de la ANCH.
Una conclusión que abre una conversación más amplia sobre el futuro del turismo nacional: el verdadero éxito llegará cuando esa exposición internacional se traduzca en viajeros durante todo el año.
Tres ciudades, tres realidades
Cada sede mundialista vivió una historia distinta pero eso no significa que se deje de ser un solo país, al final todo suma como nación.
Ciudad de México: el gigante que busca mayor permanencia
La capital recibió cinco encuentros internacionales y concentró buena parte de la actividad turística en el Centro Histórico y el sur de la ciudad.
Sin embargo, la ocupación hotelera presentó una ligera disminución respecto al mismo periodo del año anterior, pasando de 58.5% en junio de 2025 a 56.5% en junio de 2026. A pesar de ello, durante los días de mayor actividad deportiva las tarifas y la demanda registraron incrementos importantes, reflejando el impacto puntual del evento.
Guadalajara: mayor derrama, menor ocupación
La capital jalisciense vivió un comportamiento interesante aunque la ocupación quedó por debajo de las proyecciones iniciales, la derrama hotelera aumentó 56%, impulsada por un crecimiento en las tarifas promedio, demostrando que el valor del visitante puede ser tan importante como el volumen.
Para el sector hotelero local, el objetivo ahora será aprovechar el posicionamiento internacional alcanzado para fortalecer la promoción del destino durante los próximos meses.
Monterrey, la gran ganadora
La sorpresa positiva llegó desde Nuevo León. Monterrey reportó una ocupación general del 64%, cuatro puntos porcentuales arriba de 2025.
Durante los días de partido, algunos hoteles alcanzaron ocupaciones cercanas al 80%, mientras que la derrama económica directa para el sector hotelero superó los 867 millones de pesos.
La tarifa promedio también mostró un crecimiento sobresaliente, alcanzando $2,619.93 pesos, un incremento superior al 38% respecto al año anterior.
Un desempeño que confirma el potencial de la ciudad para consolidarse como uno de los principales destinos de turismo de negocios, eventos deportivos y entretenimiento en México.
El reto pendiente: las rentas vacacionales
Uno de los temas que más preocupan a la hotelería organizada continúa siendo el crecimiento de las plataformas de renta temporal.
Durante el torneo, la oferta aumentó considerablemente en las tres sedes:
Ciudad de México: 7.2%
Guadalajara: 49.7%
Monterrey: 47.9%
Las asociaciones hoteleras señalaron que la falta de una regulación efectiva genera una competencia desigual para la hotelería formal, además de riesgos relacionados con la seguridad, la convivencia vecinal y el cumplimiento de obligaciones fiscales.
El debate, aseguran, no consiste en limitar nuevas modalidades de hospedaje, sino en construir un piso parejo que permita competir bajo las mismas reglas.
El verdadero legado comienza ahora
Los grandes eventos deportivos siempre dejan cifras pero, también dejan percepción. Durante varias semanas, millones de personas observaron un México capaz de recibir visitantes con infraestructura, profesionalismo, hospitalidad y una enorme riqueza cultural. Ese capital de confianza difícilmente puede medirse en porcentajes de ocupación.
Ahora comienza el verdadero desafío: mantener vivo ese interés internacional, fortalecer la promoción de los destinos, impulsar la inversión turística y convertir la atención global en una llegada constante de viajeros.
Porque los mundiales duran unas cuantas semanas pero, el turismo tiene la oportunidad de seguir jugando todos los días del año siempre y cuando no se eche en saco roto la inversión verdadera a la promoción después del mundial que ese, será otro tema.



















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